hola, ¿estás en casa? si aún no te has dormido coge el teléfono. ya sé que es bastante tarde, ya sé que mañana tienes que ir a trabajar pero necesito hablar contigo. estoy nervioso, tengo ganas de gritar, la vida está a un segundo de escapárseme de las manos, estoy a punto de hacer una locura, me voy de aquí, me voy lejos, muy lejos. cuando sepa dónde estoy te llamo. no creo que tarde demasiado, pero es que ahora no sé nada, no sé qué voy a hacer.
bueno, espera, voy a tranquilizarme. ya sé que querrás saber de qué va todo esto. no tengo mucho tiempo pero allá va.
esta noche he llegado al bar y no estaba allí, no estaba sentada en la barra bajo esa luz fea, y tampoco en el rincón donde se había sentado anoche. no estaba. le he preguntado al camarero y me ha dicho que no había vuelto desde entonces. no he podido evitarlo, automáticamente he pensado en su amenaza "quizá una noche ya no me encuentres aquí". pero luego he pensado que no puede hacerme esto, que me pidió ayuda y que yo estaba dispuesto a dársela.
he pedido una copa y me he sentado en algún sitio libre. he esperado durante un par de horas y no ha aparecido. no ha venido al bar. ya no sabía en qué pensar. me estaba agobiando allí adentro, así que he pagado y me he marchado. el camino a casa ha sido insoportable, jamás se me había hecho tan largo, no podía dejar de darle vueltas a la situación: qué se supone que había hecho mal, cuándo me engañó que no me dí cuenta, tan tonto fui para fiarme de ella, ya se fue una vez y otra vez me ha dejado plantado. aunque bueno, ya me avisó, no sé de qué me quejo.
por fin he llegado al portal y mientras abría he oído una voz: "¿puedo subir contigo?". era ella. y he respirado tranquilo.
hemos estado hablando y dice que no puede estar más tiempo en esta horrible ciudad, que quiere irse, que quiere que la lleve a otro lugar. y ya te lo he dicho, estoy dispuesto a hacerlo. creo que nos vamos al sur, cuando lleguemos te llamo. un abrazo.
No consigo olvidarte
Hace 1 semana