se esfuma septiembre. se escapa entre mis dedos como arena de playa. el agobiante calor se apaga y llega la lluvia. las hojas en los árboles empiezan a palidecer de tristeza casi, y bajan al suelo donde nadie las recoge.
es tiempo de despedidas, de hasta prontos y vueltas al trabajo, a los estudios, a los lugares de los que escapamos a finales de junio. septiembre se acaba y yo vuelvo a madrid. ciudad de gentes y lugares. ciudad de olores, de sensaciones. ciudad que sangra por sus calles coches a todas horas, semáforos que no dejan de colorear un cielo oscuro, caminos llenos de paradas que aún no conozco. madrid llama a todos los que aún no han vuelto.
septiembre es punto y aparte. olvera recupera el blanco y negro de otras épocas, nadie anda por las calles, todo es distinto. septiembre es un inciso que te lleva de nuevo a la realidad, a tu realidad, a esa que habías aparcado, a esa que ya echabas de menos. septiembre siempre vuelve con nuevos, o quién sabe, quizá los mismos bríos de antes.
septiembre se marchita poco a poco.
es tiempo de despedidas, de hasta prontos y vueltas al trabajo, a los estudios, a los lugares de los que escapamos a finales de junio. septiembre se acaba y yo vuelvo a madrid. ciudad de gentes y lugares. ciudad de olores, de sensaciones. ciudad que sangra por sus calles coches a todas horas, semáforos que no dejan de colorear un cielo oscuro, caminos llenos de paradas que aún no conozco. madrid llama a todos los que aún no han vuelto.
septiembre es punto y aparte. olvera recupera el blanco y negro de otras épocas, nadie anda por las calles, todo es distinto. septiembre es un inciso que te lleva de nuevo a la realidad, a tu realidad, a esa que habías aparcado, a esa que ya echabas de menos. septiembre siempre vuelve con nuevos, o quién sabe, quizá los mismos bríos de antes.
septiembre se marchita poco a poco.