
estas líneas me rondan la cabeza en los últimos días. ahora que aprendo a expresar mis ideas, también con imágenes parece que todo es un poco distinto. palabras que no valen nada. en publicidad. algo extraño, ¿no? la publicidad al final es poca cosa, un par de anuncios (bueno, algunos más) entre el informativo de las 9 y la película de cada noche. pero la publicidad es publicidad. alguien que quiere vender y para ello ha de hacer saber. alguien que ve la tele, que lee el periódico, que escucha la radio o que navega por internet y que de vez en cuando encuentra mensajes oportunos que conectan con sus necesidades.
eso es la publicidad. aunque también es un potente instrumento que mal utilizado (algunas veces lo hemos visto) puede tener efectos demasiado nocivos...
pero al fin y al cabo, la publicidad es publicidad. palabras. palabras demasiado caras, demasiado capaces... pero palabras. palabras que no valen nada. sólo dinero. sólo euros, libras, dólares, pesos o yuanes. papeles timbrados a lo que alguien ha dado un valor. pero sólo son letras que se unen y suenan bien. sólo son palabras sobre imágenes. escritas o habladas. que a veces dicen bastante poco y a veces, muchas más veces de las que creemos, nos revelan un mundo totalmente nuevo.
pero no sé. bien pensado, siguen siendo palabras. palabras que rellenan minutos, páginas... pero que no son tan importantes. que al final, sólo son anuncios. anuncios... historias diminutas.
palabras, ¿verdad? sólo palabras... palabras que no valen nada.