hoy me he escapado de clase y he vuelto a madrid a hacer algunos encargos. he bajado del tren en atocha y he visto un montón de palabras pegadas en una pared. eran los últimos retazos del día del libro. he subido a la superficie y la ciudad me acogía como siempre, algo distante al principio, mucho más cálida después. subí la calle atocha andando y me adentré en el barrio de las letras, paseé por sus callejones como ya hicimos hace algunos días y anduve hasta sol, el final de mi trayecto de ida.
madrid siempre me sorprende. quizá no sepa decir a qué huele la ciudad, y tampoco a qué sabe, pero deja en mí una sensación de otro siglo, como si adentrarse por sus callejuelas siempre significara viajar en el tiempo y verlo todo en sepia, como si en cualquier momento fuera a salir de una de esas casas aseguradas de incendios un hombre menudo de pelo largo, gafas redondas y traje ancho camino del café donde oír las últimas noticias y discutir sobre política republicana.
de vuelta he ido a la plaza mayor, preciosa como siempre, y desde allí a la cava baja con sus restaurantes resacosos de otra noche de tapas y ruido, la puerta de toledo (nueva para mí) y, a lo lejos, atocha de nuevo. un camino mucho más largo del que yo pretendía. sí, me he perdido un poco. sin embargo no me arrepiento. ¿sabes? hace tiempo que me pregunto cuál es el fin de este blog. y desde hace tiempo siempre me respondo saliendo a la calle e imaginando historias que jamás han pasado por mi cabeza. pequeños detalles, pequeñas vivencias que a veces recojo en este cuaderno azul.
esta es mi entrada número 100. por eso te agradezco que sigas viniendo aquí después de estos meses. gracias por tu tiempo, por tu forma distinta de mirar las cosas, por halagarme con tus comentarios, por hablarme de ti y hacerme saber que no estoy solo y que la vida es algo más que aquello que vemos. gracias por preocuparte por los demás y recordarme que en cada lugar hay una pequeña historia digna de ser contada, que cada mirada esconde un testimonio que quiere ser narrado.
gracias por venir a visitarme. antes de irte sólo voy a pedirte una cosa: vuelve y háblame. sin ti no sería lo mismo.
No consigo olvidarte
Hace 1 semana