31 de diciembre, último día del año, esperado por muchos tras tanto tiempo de calles adornadas. el último estirón antes de la llegada de los reyes magos, el momento más mágico para mí cuando era pequeño. hoy se cierra el ciclo y otros 365 días se nos han escapado. espero que los hayas aprovechado, porque no van a volver.
sin embargo aún nos quedan muchos días por delante (alguno más si el año es bisiesto, como este que empezamos) para hacer todo aquello que nos propongamos. o quién sabe, quizá sean cosas que nunca habríamos creído que podríamos hacer.
yo no he pedido demasiados deseos este año y no sé si decirlos, porque luego a lo mejor no se cumplen. no, mejor no. lo que si tienes que saber es que quiero que todos los tuyos se cumplan y que el último día de 2008 vengas a verme y me digas: ¿sabes qué? todo se ha hecho realidad. entonces seré tan feliz como tú.
sólo espero que tengas suerte en este año chino de la rata, que dicen que trae abundancia. sólo espero que cada vez que te mire tengas una dulce sonrisa dibujada en tus labios, porque así sabré que te gustan mis historias, que vienes a leerlas porque crees que aún hay esperanza, que no todo tiene que ser siempre gris, que la vida es otra cosa, de otro color. no cambies nunca, amigo lector.
te espero el año que viene. diviértete y sé feliz. un abrazo.
No consigo olvidarte
Hace 1 semana